Servicio.

Registro de Patentes y Modelos de Utilidad.

Convierte tus invenciones en activos protegidos.

Hacemos por ti.

¿Cómo podemos ayudarte?

Tu innovación merece una protección jurídica sólida.

Una innovación solo aporta valor si puedes impedir que otros la copien o la exploten antes que tú. Ya se trate de un dispositivo tecnológico, un instrumento musical, un producto innovador, una solución técnica o una tecnología aplicada a la industria creativa, protegerla desde el primer momento puede marcar la diferencia entre liderar el mercado yo perder tu ventaja competitiva.

En UB Legal & Arts ayudamos a creadores, startups, empresas creativas y proyectos innovadores a identificar qué desarrollos pueden protegerse mediante patentes, modelos de utilidad, diseños industriales u otras figuras de propiedad industrial, diseñando una estrategia de protección adaptada a cada proyecto para convertir la innovación en un activo sólido, rentable y preparado para impulsar el crecimiento de tu negocio.Esto es lo que hacemos por ti:

  • Analizamos si tu innovación puede protegerse. Evaluamos la viabilidad jurídica de tu desarrollo y determinamos cuál es la figura de protección más adecuada.
  • Diseñamos la mejor estrategia de protección. Definimos un plan adaptado a tus objetivos comerciales, al alcance de tu innovación y a los mercados en los que deseas operar.
  • Gestionamos el registro de patentes y modelos de utilidad. Nos ocupamos de toda la tramitación para que el procedimiento sea ágil, seguro y con las máximas garantías.
  • Protegemos tus innovaciones en España y a nivel internacional. Te asesoramos sobre las vías de protección más adecuadas según la dimensión de tu proyecto.
  • Defendemos tus derechos frente a terceros. Actuamos ante posibles infracciones, conflictos o usos no autorizados de tus desarrollos protegidos.
  • Te acompañamos durante todo el ciclo de vida de tu innovación. Desde la protección inicial hasta su explotación comercial, te ayudamos a maximizar el valor de uno de los activos más importantes de tu empresa.

¿Qué es una Patente y Cuándo Conviene Proteger una Innovación?

Una buena idea también necesita protección legal.

Antes de iniciar cualquier procedimiento de registro es fundamental comprender qué puede proteger una patente, cuándo resulta la mejor opción y en qué situaciones existen alternativas más adecuadas.

No todas las ideas son patentables, pero muchas innovaciones desarrolladas dentro de la economía creativa sí pueden convertirse en un activo estratégico si se protegen correctamente desde el principio.

¿Qué es una Patente de Invención y qué Derechos Concede?

Una patente es un derecho de propiedad industrial que reconoce legalmente la exclusividad sobre una invención técnica durante un período determinado. A cambio de divulgar públicamente cómo funciona esa innovación, su titular obtiene el derecho exclusivo a explotarla comercialmente e impedir que terceros la fabriquen, utilicen, comercialicen, importen o distribuyan sin autorización.

En otras palabras, una patente convierte una innovación en un activo jurídico protegido. No protege una simple idea, sino una solución técnica concreta a un problema técnico determinado.

Esta protección resulta especialmente valiosa cuando la innovación requiere una inversión importante en investigación, diseño, ingeniería o desarrollo tecnológico. Sin una protección adecuada, un competidor podría copiar el desarrollo y beneficiarse del trabajo realizado sin haber asumido los mismos costes.

Para muchas startups, empresas tecnológicas y profesionales creativos, la patente no solo protege frente a copias. También incrementa el valor de la empresa, facilita la entrada de inversores, permite negociar licencias de explotación y fortalece la posición competitiva dentro del mercado.

En UB Legal & Arts analizamos cada proyecto desde una perspectiva estratégica para determinar si realmente la patente constituye la mejor herramienta de protección o si existen alternativas más eficaces según los objetivos del negocio.

Requisitos de Patentabilidad: Novedad, Actividad Inventiva y Aplicación Industrial

No toda innovación puede convertirse automáticamente en una patente. La legislación exige que la invención reúna una serie de requisitos que garantizan que realmente aporta una solución técnica nueva y útil.

El primero de ellos es la novedad. La invención no debe haberse divulgado públicamente en ningún lugar del mundo antes de presentar la solicitud. Una publicación en internet, una presentación en una feria, un vídeo en redes sociales o incluso una demostración pública pueden destruir ese requisito y dificultar gravemente la obtención de la protección.

El segundo requisito es la denominada actividad inventiva. Esto significa que la solución propuesta no debe resultar evidente para un técnico especializado en esa materia. No basta con introducir un pequeño cambio superficial; la innovación debe aportar una mejora técnica que no sea obvia para un profesional del sector.

Finalmente, la invención debe tener aplicación industrial, es decir, debe poder fabricarse o utilizarse en cualquier tipo de industria o actividad económica. Este requisito suele cumplirse en la mayoría de desarrollos tecnológicos, productos físicos, maquinaria, dispositivos o sistemas técnicos.

En el ámbito creativo encontramos numerosos ejemplos: nuevos mecanismos de afinación para instrumentos musicales, sistemas innovadores de iluminación escénica, dispositivos para producción audiovisual, soluciones técnicas aplicadas a hardware de audio o mejoras funcionales en equipos destinados al sector cultural.

Nuestro trabajo consiste precisamente en evaluar estos requisitos antes de iniciar cualquier procedimiento, evitando inversiones innecesarias en proyectos que difícilmente podrían prosperar.

¿Qué Invenciones pueden Patentarse y Cuáles quedan Excluidas de Protección?

Una de las dudas más habituales consiste en determinar qué tipo de desarrollos son realmente patentables.

Como regla general, pueden protegerse aquellas invenciones que aportan una solución técnica a un problema técnico. Esto incluye productos, dispositivos, mecanismos, herramientas, procesos industriales, sistemas de fabricación y determinadas soluciones tecnológicas aplicadas a distintos sectores.

Dentro de la economía creativa encontramos numerosos ejemplos susceptibles de protección: nuevos accesorios para instrumentos musicales, dispositivos de grabación, equipos audiovisuales, hardware especializado, sistemas mecánicos aplicados a escenarios, productos físicos innovadores o determinadas tecnologías desarrolladas por startups creativas.

Sin embargo, existen desarrollos que no pueden protegerse mediante patente.

Las ideas abstractas, los conceptos creativos, las teorías científicas, los métodos matemáticos o las obras artísticas no constituyen invenciones patentables. Una canción, una novela, una ilustración, un diseño gráfico o una producción audiovisual quedan protegidos por la propiedad intelectual, no por el sistema de patentes.

Del mismo modo, un software considerado exclusivamente como programa informático tampoco suele ser patentable por sí mismo en Europa, salvo que incorpore un efecto técnico adicional que resuelva un problema técnico concreto.

Precisamente por ello resulta fundamental realizar un análisis previo que permita identificar cuál es la figura jurídica más adecuada para proteger cada activo del proyecto.

Patente, Modelo de Utilidad, Diseño Industrial o Propiedad Intelectual: ¿Qué Protección Necesita tu Proyecto?

Protege el valor de tus desarrollos e invenciones.

La propiedad industrial ofrece distintas herramientas para proteger una innovación, pero cada una responde a necesidades diferentes. Elegir la figura adecuada desde el inicio evita costes innecesarios, mejora la protección jurídica y permite construir una estrategia sólida para explotar comercialmente la innovación a largo plazo.

Diferencias entre Patente y Modelo de Utilidad: ¿Cuándo utilizar cada opción?

Aunque suelen confundirse, la patente y el modelo de utilidad son figuras distintas y no siempre responden al mismo tipo de innovación.

La patente está pensada para invenciones que presentan un mayor grado de innovación técnica y cumplen unos requisitos de patentabilidad más exigentes. Resulta especialmente adecuada para desarrollos tecnológicos complejos, nuevos dispositivos, maquinaria, procesos industriales o soluciones técnicas con un importante componente innovador.

Por su parte, el modelo de utilidad protege invenciones que, aun siendo nuevas y útiles, consisten habitualmente en mejoras funcionales sobre productos ya existentes. Es frecuente utilizar esta figura para proteger modificaciones en la forma, estructura o configuración de un objeto que mejoran su funcionamiento, uso o fabricación sin alcanzar necesariamente el nivel inventivo exigido para una patente.

En sectores como la producción musical, el audiovisual o el diseño de producto, muchas innovaciones encajan mejor dentro del modelo de utilidad que dentro del sistema de patentes tradicional. Una mejora en un soporte para equipos de iluminación, un nuevo accesorio para cámaras o un mecanismo optimizado para un instrumento musical son ejemplos habituales.

Por ello, antes de iniciar cualquier procedimiento analizamos cuál de estas figuras ofrece una protección más eficiente, ajustada tanto a las características técnicas del desarrollo como a los objetivos comerciales del proyecto.

Propiedad Industrial y Propiedad Intelectual: Diferencias Clave que todo Creador debe Conocer.

Uno de los errores más habituales entre creadores y emprendedores consiste en pensar que todas las innovaciones se protegen de la misma forma. Sin embargo, la propiedad industrial y la propiedad intelectual responden a finalidades diferentes y conocer sus diferencias resulta esencial para evitar dejar desprotegidos activos de gran valor.

La propiedad intelectual protege las creaciones originales fruto de la actividad artística, literaria o científica. Una canción, una composición musical, un guion, una fotografía, una ilustración, una escultura, una producción audiovisual o el código fuente de un programa informático disfrutan de protección mediante derechos de autor desde el momento de su creación, siempre que reúnan los requisitos legales de originalidad.

La propiedad industrial, por el contrario, protege elementos relacionados con la actividad empresarial y la innovación técnica. Dentro de ella encontramos las patentes, los modelos de utilidad, las marcas, los nombres comerciales y los diseños industriales. Cada una de estas figuras protege un aspecto distinto de un mismo proyecto: una solución técnica, una identidad comercial o la apariencia estética de un producto.

En la práctica, un mismo proyecto creativo puede estar protegido simultáneamente por ambas ramas del derecho. Por ejemplo, un sintetizador musical puede incorporar una patente sobre un mecanismo innovador, un diseño industrial sobre su apariencia externa, una marca para identificar el producto en el mercado y derechos de autor sobre el software que controla determinadas funciones.

En UB Legal & Arts analizamos cada proyecto desde una perspectiva global para que ninguna parte de tu innovación quede sin proteger por utilizar una única figura jurídica cuando en realidad necesitas una estrategia mucho más completa.

Diseño Industrial: ¿Cuándo Proteger la Apariencia de un Producto Creativo?

No todas las innovaciones radican en su funcionamiento. En muchas ocasiones, el verdadero valor diferencial de un producto reside en su aspecto visual, su forma, sus líneas, sus acabados o la experiencia estética que transmite al usuario. En estos casos, la herramienta adecuada suele ser el diseño industrial.

Esta modalidad de protección permite registrar la apariencia externa de un producto siempre que sea nueva y posea carácter singular. No protege cómo funciona el producto, sino cómo se presenta visualmente frente a los consumidores.

Dentro de las industrias creativas resulta especialmente útil para proteger carcasas de dispositivos electrónicos, instrumentos musicales, packaging, mobiliario para espacios culturales, iluminación decorativa, merchandising, accesorios tecnológicos, mobiliario expositivo o cualquier objeto cuya estética constituya parte esencial de su valor comercial.

Muchas empresas cometen el error de intentar proteger mediante patente aquello que realmente debería registrarse como diseño industrial, o viceversa. Esta confusión puede generar costes innecesarios e incluso dejar desprotegidos aspectos fundamentales del producto.

Por ello, antes de iniciar cualquier registro estudiamos qué elementos aportan realmente valor al proyecto y qué combinación de figuras jurídicas ofrece la protección más sólida.

Marcas, Patentes, Diseños y Derechos de Autor: una Estrategia Integral para Proteger Activos Creativos.

Las empresas más innovadoras rara vez dependen de una única figura de protección. Lo habitual es que un mismo proyecto incorpore distintos activos intangibles que requieren mecanismos jurídicos diferentes para garantizar una protección eficaz.

Imagina una startup que desarrolla un innovador dispositivo para producción musical basado en inteligencia artificial. El nombre comercial del producto puede registrarse como marca. Su mecanismo técnico podría protegerse mediante una patente o un modelo de utilidad. La apariencia del dispositivo puede registrarse como diseño industrial. El software y la interfaz gráfica estarán amparados por la propiedad intelectual. Además, determinados procesos internos o algoritmos pueden mantenerse como secreto empresarial mediante acuerdos de confidencialidad.

Cuando todas estas herramientas trabajan de forma coordinada, la protección jurídica deja de ser un simple trámite administrativo y se convierte en una auténtica estrategia empresarial.

Ese es precisamente el enfoque que caracteriza a UB Legal & Arts. No analizamos únicamente si una invención puede patentarse; estudiamos todo el ecosistema de activos que rodea al proyecto para diseñar una protección integral que acompañe el crecimiento del negocio, facilite futuras licencias, aumente el valor de la empresa y reduzca significativamente los riesgos de copia o competencia desleal.

¿Qué Puede Proteger una Startup, Empresa o Profesional de la Economía Creativa?

Protegemos aquello que hace única tu innovación.

La innovación está presente en prácticamente todos los sectores creativos. Aunque tradicionalmente las patentes se han asociado a la industria o la ingeniería, hoy encontramos desarrollos técnicos patentables en ámbitos como la música, el audiovisual, el diseño de producto, la fotografía, la inteligencia artificial o las plataformas digitales. Identificar qué activos pueden protegerse es el primer paso para transformar una idea en una ventaja competitiva sostenible.

Instrumentos Musicales, Hardware de Audio y Tecnología Aplicada a la Producción Musical.

La industria musical ha experimentado una profunda transformación tecnológica durante los últimos años. Fabricantes, luthiers, ingenieros de sonido y startups especializadas desarrollan continuamente nuevas soluciones destinadas a mejorar la experiencia de músicos y productores.

Sistemas innovadores de afinación, mecanismos para instrumentos, interfaces de audio, controladores MIDI, dispositivos de grabación, equipos de monitorización o hardware destinado al directo pueden incorporar desarrollos técnicos susceptibles de protección mediante patente o modelo de utilidad.

Incluso pequeñas mejoras funcionales sobre dispositivos existentes pueden representar un importante valor comercial cuando aportan una solución técnica novedosa.

En UB Legal & Arts comprendemos las particularidades del sector musical porque llevamos más de quince años trabajando junto a artistas, productores y empresas de la industria cultural. Ese conocimiento nos permite analizar la innovación no solo desde un punto de vista jurídico, sino también desde su viabilidad comercial dentro del mercado musical.

Equipos, Accesorios y Dispositivos para Fotografía, Vídeo y Producción Audiovisual.

La producción audiovisual también constituye un entorno especialmente fértil para la innovación técnica. Soportes inteligentes para cámaras, estabilizadores, sistemas de iluminación, accesorios para drones, dispositivos de captura, equipos de streaming o herramientas destinadas a mejorar los procesos de grabación representan ejemplos habituales de desarrollos susceptibles de protección.

En muchos casos, el valor diferencial no reside únicamente en la estética del producto, sino en el funcionamiento interno del mecanismo, en una mejora estructural o en una solución técnica que facilita el trabajo de fotógrafos, videógrafos y productoras.

Analizar correctamente estos elementos permite decidir si conviene acudir a una patente, un modelo de utilidad, un diseño industrial o una combinación de varias figuras.

Nuestro asesoramiento parte siempre del conocimiento del sector creativo, evitando aplicar soluciones estándar a proyectos que presentan necesidades muy específicas.

Apps Creativas, Plataformas Tecnológicas, Inteligencia Artificial y Software con Componente Técnico.

El crecimiento de la economía digital ha provocado un aumento exponencial de startups que desarrollan aplicaciones, plataformas colaborativas y soluciones basadas en inteligencia artificial dirigidas al sector creativo.

Sin embargo, existe una idea errónea muy extendida: pensar que cualquier aplicación informática puede patentarse.

En España y en el ámbito europeo, el software considerado de forma aislada no suele ser patentable. No obstante, cuando un programa informático produce un efecto técnico adicional o resuelve un problema técnico concreto mediante una solución innovadora, determinadas funcionalidades sí pueden llegar a formar parte de una invención patentable.

Por ello, resulta imprescindible estudiar cada caso individualmente. En muchas ocasiones, la mejor estrategia consiste en combinar distintas herramientas de protección: derechos de autor sobre el código fuente, marca para la plataforma, diseño sobre determinados elementos gráficos, secreto empresarial respecto al algoritmo y, cuando proceda, protección mediante patente de los aspectos técnicos del sistema.

En UB Legal & Arts ayudamos a startups creativas y empresas tecnológicas a construir esa estrategia integral desde las primeras fases del desarrollo, evitando errores que podrían comprometer la protección futura de la innovación.

Productos Físicos, Merchandising Funcional y Diseño Industrial.

El merchandising ha evolucionado mucho más allá de los productos promocionales tradicionales. Hoy numerosas marcas desarrollan objetos funcionales que incorporan innovación técnica, mejoras estructurales o diseños con un elevado valor diferencial.

Accesorios para artistas, soportes para equipos, elementos de exposición, mobiliario especializado, packaging reutilizable o productos destinados a mejorar la experiencia de uso pueden reunir características suficientes para acceder a distintas formas de protección jurídica.

En ocasiones, la clave estará en una mejora funcional protegible mediante modelo de utilidad. En otras, el verdadero valor residirá en la apariencia del producto y será aconsejable acudir al diseño industrial. También existen supuestos donde conviene combinar ambas figuras.

Nuestro objetivo consiste en identificar qué activos generan realmente valor económico para que la inversión realizada en desarrollo no pueda ser aprovechada libremente por terceros.

Procesos de Fabricación, Sistemas Técnicos y Mejoras Funcionales Aplicadas a Industrias Creativas.

La innovación no siempre se materializa en un producto visible. Muchas empresas desarrollan procesos internos, métodos de fabricación, sistemas de producción o soluciones técnicas que optimizan recursos, reducen costes o mejoran significativamente la calidad del resultado final.

Procesos para fabricar instrumentos musicales, sistemas de impresión especializados, métodos técnicos aplicados al diseño de producto, soluciones logísticas o tecnologías utilizadas en la fabricación de artículos creativos pueden constituir activos de enorme valor empresarial.

Dependiendo de sus características, estos desarrollos podrán protegerse mediante patente, mantenerse como secreto empresarial o combinar ambas estrategias con contratos de confidencialidad y protocolos internos de protección del know-how.

Por ello, antes de decidir cómo proteger una innovación, resulta imprescindible analizar no solo el producto final, sino también todo el proceso técnico que hace posible su desarrollo. En muchos casos, ahí reside la verdadera ventaja competitiva de la empresa.

¿Cómo Saber si tu Idea es Patentable Antes de Invertir en su Desarrollo?

Blindamos tus invenciones desde el primer paso.

Antes de destinar recursos al desarrollo, fabricación o comercialización de una innovación, conviene responder a una pregunta fundamental: ¿realmente puede protegerse?

Un análisis previo permite detectar riesgos, valorar las posibilidades reales de obtener protección y evitar errores que podrían hacer perder derechos antes incluso de presentar la solicitud. En muchos casos, esta fase preliminar supone un importante ahorro de tiempo, dinero y esfuerzo.

Búsqueda de Novedad y Análisis del Estado de la Técnica.

Uno de los pasos más importantes antes de solicitar una patente o un modelo de utilidad consiste en realizar una búsqueda de novedad y un análisis del denominado estado de la técnica. Este estudio permite comprobar si ya existen desarrollos similares publicados anteriormente y valorar hasta qué punto la innovación aporta elementos realmente diferenciadores.

El estado de la técnica engloba toda la información que ha sido puesta a disposición del público antes de la fecha de presentación de la solicitud, con independencia del país o del idioma en que se haya divulgado. Esto incluye patentes concedidas, solicitudes publicadas, artículos científicos, publicaciones técnicas, catálogos comerciales, páginas web, vídeos, manuales o cualquier otro documento accesible públicamente.

Realizar este análisis desde el inicio evita invertir recursos en una innovación que ya existe o cuya protección resultaría muy limitada. Además, permite identificar tecnologías similares, conocer cómo ha evolucionado un determinado sector y detectar oportunidades para mejorar el desarrollo antes de iniciar el procedimiento.

En UB Legal & Arts entendemos esta fase como una herramienta estratégica, no como un mero trámite previo. Analizamos la información disponible para ayudarte a tomar decisiones fundamentadas y construir una protección sólida desde el principio.

Informes de Patentabilidad y Evaluación de Riesgos.

Una vez analizada la información disponible, resulta recomendable elaborar un informe de patentabilidad que permita valorar objetivamente las posibilidades de protección de la innovación.

Este estudio examina aspectos como la novedad del desarrollo, su posible actividad inventiva, la existencia de documentos similares, los riesgos de conflicto con derechos de terceros y la conveniencia de optar por una patente, un modelo de utilidad o cualquier otra figura de protección.

Lejos de limitarse a una valoración jurídica, este análisis también ayuda a responder preguntas estratégicas. ¿Compensa económicamente iniciar el procedimiento? ¿Existen mercados donde la innovación tiene mayor potencial? ¿Será necesario combinar la protección con acuerdos de confidencialidad o con el registro de una marca?

Tomar estas decisiones antes de invertir en fabricación, producción o lanzamiento comercial reduce considerablemente la incertidumbre y permite planificar mejor el crecimiento del proyecto.

Nuestro asesoramiento combina el análisis técnico de la innovación con una visión empresarial adaptada a startups, empresas creativas y profesionales que necesitan proteger activos con un importante valor económico.

¿Cómo Evitar perder la Novedad antes de Presentar la Solicitud?

Uno de los errores más frecuentes, y también uno de los más difíciles de corregir, consiste en divulgar públicamente una innovación antes de solicitar su protección.

Muchos emprendedores presentan su producto en redes sociales, participan en ferias, lanzan campañas de crowdfunding, muestran prototipos a posibles clientes o publican vídeos demostrativos convencidos de que únicamente están validando el mercado. Sin embargo, esas actuaciones pueden afectar al requisito de novedad exigido para obtener una patente.

Aunque cada situación debe analizarse individualmente, como regla general conviene mantener la confidencialidad hasta haber definido la estrategia de protección adecuada.

Esto no significa paralizar el desarrollo del proyecto, sino planificar correctamente los tiempos. En ocasiones bastará con adelantar la presentación de la solicitud; en otras será recomendable utilizar acuerdos de confidencialidad o limitar el acceso a la información técnica más sensible.

En UB Legal & Arts ayudamos a nuestros clientes a coordinar el desarrollo jurídico y comercial de sus innovaciones para que la estrategia de lanzamiento no comprometa la posibilidad de obtener protección en el futuro.

Acuerdos de Confidencialidad (NDA) y Protección del Know-how durante el Desarrollo.

Durante las primeras fases de un proyecto innovador es habitual compartir información con socios, programadores, ingenieros, fabricantes, inversores o potenciales colaboradores. Cada una de esas conversaciones supone un riesgo si no existe una protección jurídica adecuada.

Los acuerdos de confidencialidad (NDA) constituyen una herramienta esencial para preservar el carácter reservado de la información compartida y proteger el know-how generado durante el desarrollo del proyecto.

Un buen NDA no se limita a indicar que la información es confidencial. También define qué información queda protegida, quién puede utilizarla, durante cuánto tiempo, con qué finalidad y cuáles son las consecuencias de un incumplimiento.

En muchos casos, estos contratos constituyen la primera línea de defensa antes incluso de presentar una patente o un modelo de utilidad. Además, forman parte de una estrategia más amplia de protección del conocimiento empresarial, especialmente cuando determinados procesos internos o algoritmos generan más valor permaneciendo confidenciales que siendo objeto de un registro público.

En UB Legal & Arts redactamos acuerdos de confidencialidad adaptados a cada proyecto e integramos su utilización dentro de una estrategia global de protección de la innovación, coordinándolos con el resto de herramientas de propiedad industrial, propiedad intelectual y contratación mercantil.

FAQs sobre Registro de Patentes y Modelos de Utilidad.

Haz que tu innovación también sea un activo.

¿Cuál es la diferencia entre una patente y un modelo de utilidad?

Aunque ambas figuras pertenecen a la propiedad industrial, la patente y el modelo de utilidad no protegen el mismo tipo de innovación. La patente está diseñada para invenciones que incorporan un mayor grado de innovación técnica y que cumplen unos requisitos más exigentes de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial. El modelo de utilidad, en cambio, suele utilizarse para proteger mejoras funcionales introducidas sobre productos ya existentes, especialmente cuando afectan a su estructura, configuración o funcionamiento.

Elegir correctamente entre una patente y un modelo de utilidad puede marcar la diferencia tanto en el coste como en la estrategia de protección de una innovación. En sectores como la tecnología aplicada a la música, el diseño de producto, el hardware creativo o los dispositivos audiovisuales, muchas mejoras encajan mejor dentro del modelo de utilidad que de una patente tradicional.

Antes de presentar una solicitud ante la OEPM resulta recomendable analizar las características técnicas de la invención para determinar cuál de estas figuras ofrece una protección más sólida y adecuada a los objetivos del proyecto.

¿Puedo patentar una app, un software o una herramienta basada en inteligencia artificial?

Depende. El software, por sí solo, no suele ser patentable en España ni en el ámbito europeo, pero eso no significa que todas las aplicaciones o herramientas basadas en inteligencia artificial queden excluidas de protección.

Cuando un programa informático produce un efecto técnico adicional, resuelve un problema técnico concreto o forma parte de una solución tecnológica innovadora, determinados elementos pueden ser susceptibles de protección mediante patente. Cada caso debe analizarse individualmente, ya que la respuesta dependerá de la naturaleza de la innovación y de cómo esté implementada técnicamente.

Además, una aplicación informática puede protegerse simultáneamente mediante distintas figuras jurídicas. El código fuente queda amparado por los derechos de autor, la identidad comercial mediante una marca, determinados elementos visuales mediante diseño industrial y algunos algoritmos o procesos internos como secreto empresarial. Diseñar correctamente esta estrategia integral resulta fundamental para startups, empresas tecnológicas y desarrolladores de soluciones creativas basadas en inteligencia artificial.

¿Qué requisitos debe cumplir una invención para obtener una patente?

Para que una invención pueda obtener una patente debe cumplir tres requisitos fundamentales: ser nueva, implicar actividad inventiva y tener aplicación industrial. Además, debe aportar una solución técnica a un problema técnico concreto, ya que las simples ideas o conceptos abstractos no pueden patentarse.

La novedad implica que la invención no haya sido divulgada públicamente antes de presentar la solicitud. La actividad inventiva significa que la solución propuesta no resulte evidente para un profesional especializado en ese ámbito. Finalmente, la aplicación industrial exige que la invención pueda fabricarse o utilizarse dentro de una actividad económica o industrial.

Antes de iniciar cualquier procedimiento resulta aconsejable realizar una búsqueda del estado de la técnica y un informe de patentabilidad. Este análisis permite valorar las posibilidades reales de obtener protección y detectar posibles riesgos antes de invertir en el desarrollo o comercialización del producto.

¿Cuánto dura la protección de una patente y de un modelo de utilidad?

La duración de la protección depende del tipo de derecho de propiedad industrial que se solicite.

En España, una patente puede mantenerse vigente hasta veinte años desde la fecha de presentación de la solicitud, siempre que se cumplan los requisitos legales y se abonen las anualidades correspondientes.

En el caso del modelo de utilidad, el periodo de protección es inferior, de diez años en concreto, aunque también permite obtener un derecho exclusivo sobre determinadas mejoras técnicas o funcionales incorporadas a un producto.

Es importante tener en cuenta que obtener una patente no significa disfrutar automáticamente de protección durante todo ese tiempo. El mantenimiento del derecho exige cumplir determinadas obligaciones legales y gestionar adecuadamente la cartera de propiedad industrial, especialmente cuando la empresa pretende extender la protección a otros mercados mediante registros internacionales.

¿Cuánto cuesta registrar una patente o un modelo de utilidad?

No existe un precio único para registrar una patente o un modelo de utilidad. El coste dependerá del tipo de innovación, la complejidad técnica del proyecto, el alcance territorial de la protección y los servicios necesarios durante la tramitación.

Además de las tasas oficiales, conviene valorar otros aspectos como la redacción técnica de la memoria descriptiva, los estudios de patentabilidad, las búsquedas de antecedentes o la estrategia de protección internacional cuando el proyecto tenga vocación de expansión.

Más que preguntarse cuánto cuesta registrar una patente, resulta recomendable valorar cuál será el coste de no proteger una innovación que puede convertirse en uno de los principales activos de la empresa. Un asesoramiento previo permite optimizar la inversión y elegir la estrategia de protección más adecuada.